Daniel Ureña, presidente de The Hispanic Council, analiza cada semana para Dircom la última fase de la campaña presidencial de Estados Unidos.

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Ya solo queda una semana para la celebración de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el tiempo para convencer al electorado de quién será mejor Presidente, si Hillary Clinton o Donald Trump, se va agotando. Sin embargo, además de la Presidencia, se elegirán cientos de puestos ejecutivos y legislativos a nivel nacional, federal y local, además de decenas de cuestiones que podrían suponer en cambio radical en la legislación de impuestos, armas o tabaco en varios estados.

Por tanto, el próximo día 8 de noviembre, no sólo se elegirá entre Hillary Clinton y Donald Trupo, sino que también se votará para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y a 34 de los 100 escaños que tiene el Senado. Debido al sistema político de Estados Unidos y el sistema control de poderes (llamado check and balance) que existe para que ni el Ejecutivo ni el Legislativo se excedan en sus funciones, lograr la mayoría en ambas cámaras es esencial para asegurarse un mandato tranquilo

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. Según los sondeos, los demócratas podrían recuperar la mayoría en el Senado, sin embargo, la mayoría en la Cámara de Representantes parece algo más lejana.

A nivel federal no todos los estados votarán lo mismo. Doce estados eligen gobernador y nueve de ellos vicegobernador. En el caso de New Hampshire y Oregón este último cargo no existe y en Virginia Occidental lo elige el Senado. Pero también los estadounidenses que residen en estados como Washington, Vermont, Carolina del Norte o Montana, elegirán a 10 fiscales generales y otros 62 cargos de la administración estatal como tesoreros, auditores, superintendentes o secretarios de estado.

En el ámbito local cientos de ciudades se suman a la elección para elegir a nuevos alcaldes y concejales. De las 100 ciudades más grandes del país, entre las que se encuentran Los Ángeles, San Francisco o Austin, 25 votarán por un nuevo alcalde y nuevos concejales, 20 solo renovarán a sus concejales y 1 solo elegirá alcalde.

Sin embargo, a nivel estatal y local, además de los cargos, también interesan las consultas para aprobar leyes y nuevas normativas sobre cuestiones que afectan en el día a día de todos los ciudadanos, en aspectos como los impuestos, el control de armas, la legalización de la marihuana o el fracking. Según los cálculos del portal Ballotpedia, el próximo martes día 8 de noviembre más de 123 millones de personas se verán afectadas por lo que decidan en las urnas sobre el sistema de impuestos, 82 millones por la elección popular de si se relajan o no las leyes que permiten el consumo de marihuana entre los ciudadanos y a más de 50 les influirá lo que decida la mayoría sobre el incremento o no de los impuestos del tabaco.

Por tanto, como vemos, las elecciones en Estados Unidos de este año van mucho más allá de decidir quién dirigirá el país los próximos cuatro años. Más de 230 millones de electores tendrán el poder de elegir quién los representa en todos los niveles de la Administración.