El pasado 3 de octubre finalizó en Chevy Chase (Estados Unidos) la séptima ronda de negociación del Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea (TTIP, por sus siglas en inglés) que se desarrolló durante una semana.

Los Jefes de las partes negociadoras, Dan Mullaney, por parte de EEUU, e Ignacio García Bercero, por la europea, ofrecieron una rueda de prensa conjunta en la que detallaron el estado de la negociación, los puntos tratados durante la semana y los próximos pasos.

Durante esta ronda los aspectos regulatorios y normativos fueron el centro de las reuniones, parte esencial para el Acuerdo, tanto en lo referente a la coherencia regulatoria y desafíos regulatorios basados en altos niveles de protección, como aspectos de determinados sectores (automovilístico, farmacéutico, químico, etc.) para evitar duplicidades innecesarias.

García Bercero recordó que las claves y principios que la UE mantiene al respecto de la regulación  siguen siendo el respeto de los estándares de seguridad, protección del medio ambiente, los consumidores y la salud; la cooperación reguladora por ambas partes como una dimensión estratégica y la compatibilidad regulatoria, con resultados concretos y factibles.

Además se trataron temas normativos referentes a la energía y las materias primas, los Derechos de Propiedad Intelectual, las pymes y el acceso a los mercados, así como las intenciones de ambas partes en cuanto al sector servicios y las concesiones que están dispuestas a ofrecer en el Acuerdo.

Como en las rondas anteriores también se celebró una reunión con más de 330 stakeholders representantes de más de 64 áreas en las que se debatieron y expusieron las expectativas, preocupaciones y deseos que los representantes de empresas, consumidores, sindicatos o asociaciones consideran esenciales para lograr el Acuerdo más beneficioso.

En las próximas semanas se conocerá la fecha para la octava ronda de negociación que tendrá lugar antes de que finalice este año en Europa.