Daniel Ureña, Presidente de The Hispanic Council, analiza qué pasó en Greenville, (Carolina del Sur) donde tuvo lugar el noveno debate entre los aspirantes republicanos.

1. El debate más sucio.

El noveno debate, organizado por la cadena CBS, fue el más sucio de los celebrados hasta ahora. La criba que se viene produciendo en las últimas semanas ha dejado sólo seis nombres en la carrera, aunque no todos tienen las mismas opciones.  El gran beneficiado de este tipo de debates tan agresivos es, sin duda, el Partido Demócrata.

2. La caricatura de Trump se acrecienta.

Los aires de matón de Donald Trump parecen no tener limite. En el debate de anoche su caricatura fue a más demostrando sus malas formas y su pésima educación. Interrumpió constantemente a sus adversarios, les increpó una y otra vez  y culpó a George W. Bush del 11-S, lo que generó uno de los momentos más tensos de la noche. Como resultado, fue el candidato más abucheado por el público.

3. Jeb Bush sigue mejorando.

De menos a más.  Así está siendo la evolución del ex Gobernador de Florida en los debates. Anoche fue uno de los claros protagonistas, a pesar de los ataques directos de Donald Trump. Jeb Bush, al que se le ve especialmente incómodo en sus rifirrafes con el multimillonario, salió más que airoso y fue capaz de noquearle en más de una ocasión: “Cuando Donald Trump estaba haciendo un “reality show”, mi hermano estaba construyendo un aparato de seguridad para protegernos. Y estoy orgulloso de lo que hizo”.  ¿Supondrá todo esto un cambio de tendencia en su campaña? En las dos próximas semanas lo veremos.

4. Rubio, más solido, presume de hablar español.

Rubio tuvo un actuación mucho mejor que la semana pasada, que terminó pasándole factura días después en New Hampshire. Anoche estuvo más sólido y convincente, reivindicándose como la opción conservadora más segura, defendiendo la familia como la institución más importante.  Echó un capote a Jeb Bush cuando Trump culpó a su hermano del 11-S. Además, protagonizó un momento curioso cuando Ted Cruz le atacó recordando sus declaraciones en Univision sobre que no anularía la amnistía ejecutiva del Presidente Obama en su primer día en el cargo, a lo que Rubio respondió que “No sé cómo sabe lo que dije en Univision porque (Cruz) no sabe hablar español”, a lo que Cruz respondió en un macarrónico español: “Ahora mismo, díselo ahora en español si quieres”. El español se cuela poco a poco en los debates.

5. Ted Cruz sufrió.

Ted Cruz se llevó anoche una buena colección de ataques tanto de Marco Rubio como de Donald Trump.  Fue acusado de “mentiroso” una y otra vez y se cuestionó su integridad como el candidato conservador capaz de batir al establisment republicano. El incidente de su campaña con Ben Carson –por el que tuvo que pedir perdón la semana pasada- le persigue y puede ser una pesada losa en su candidatura.

6. John Kasich se reivindica como el candidato que no entra en ataques.

En el debate más sucio, el Gobernador de Ohio, John Kasich, se reivindicó como el candidato más limpio, proponiendo incluso eliminar todos los anuncios negativos de sus compañeros de partido y centrarse sólo en propuestas. Una declaración de intenciones que pretende presentarle como la alternativa más moderada  frente al griterío de sus contrincantes.