Coincide que varios de los barcos que han hecho historia en las expediciones y descubrimientos españoles, y mundiales, tienen nombre de mujer. En este caso, os vamos a hablar de las naves de la expedición de Colón y de la única que regresó de la expedición que partió de Sanlúcar de Barrameda y que además dio la vuelta al mundo. Las leales compañeras de Cristóbal Colón y los hermanos Pinzón fueron las carabelas La Niña y La Pinta, y la nao Santa María. La única que sobrevivió a la vuelta al mundo completa fue La Victoria.
La Niña, cuyo nombre es tal por ser propiedad de la familia Niño, era una carabela de 50 toneladas y de 20 metros de eslora. Fue capitaneada por Vicente Yáñez Pinzón y Juan Niño; su propietario, y llegó a américa con 26 hombres a bordo. Esta nave fue en la que regresó Colón a puerto de Palos triunfante, después del descubrimiento de América. Su réplica se encuentra en El Puerto de Santamaria.
La Pinta fue elegida por Martín Alonso Pinzón y era una carabela de 60 toneladas que superaba a las otras dos en velocidad. Fue la primera que vio la costa el 12 de octubre de 1492, y también fue la que se utilizó para traer la buena nueva a España, ya que en 1493 desembarcaba en Baiona (Galicia) Martín Alonso Pinzón, para informar del descubrimiento.

La nao Victoria fue la única de las cinco naves que zarparon en 1519 en la expedición comandada por Fernando de Magallanes, que partió de Sanlúcar de Barrameda y duró casi tres años. Ésta completó la primera vuelta al mundo con tan solo 18 supervivientes de los 200 hombres que partieron al inicio. Los 18 que conformaron la resistencia fueron capitaneados por Juan Sebastián Elcano. Magallanes no resistió toda la travesía, y como muchos de sus compañeros, falleció en el camino.






