Militares de EEUU con el toro de Osborne en sus gorras
Hay una imagen llamativa en el uniforme de los militares estadounidenses desplegados en el destructor USS Carney DDG-64: un toro de Osborne adorna sus gorras en una clara referencia a España.
Esto se debe a que este buque es uno de los que se encuentran atracados en la base militar de Rota en España y forma parte del escudo antimisiles de la OTAN en la zona sur de Europa. En un gesto por estrechar lazos entre ambas Fuerzas Armadas, los estadounidenses escogieron este símbolo típicamente español para adornar sus uniformes.
Este buque se encuentra destinado en esta base desde 2015 y sus propios portavoces aseguran que "las gorras del USS Carney incluyen la bandera de España y un toro como forma de mostrar el respeto y el aprecio del barco por sus anfitriones españoles"
. No en vano la base de Rota es un enclave fundamental para el ejército estadounidense y mantienen en ella a más de 1.300 tropas, 1.700 familiares y unos 500 profesionales civiles.
Este llamativo detalle no es la primera referencia a España que encontramos en la marina estadounidense ya que el propio símbolo de la base es un un toro sobre un mapa de la península ibérica. Sin duda, este es un ejemplo más de la excelente relación que mantienen ambos ejércitos y de la cooperación existente entre dos países aliados con un gran pasado en común y un largo futuro juntos. En la cuenta de Flickr del buque se pueden ver varias fotos donde aparecen las gorras con la referencia al toro de Osborne y la bandera española.
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La referencia a España en el sello del estado de Texas
En el estado de Texas encontramos referencias a su pasado español en el reverso del sello estatal, aunque esto no siempre fue así. Las "Hijas de la República de Texas" propusieron un diseño para el reverso que fue adoptado por la 57ª Legislatura. El Gobernador Price Daniel aprobó esta resolución el 26 de agosto de 1961 y Sarah R. Farnsworth creó el reverso del sello. Debido a imprecisiones en el diseño se aprobó otra norma en 1991 que especificaba más detalladamente el reverso del sello del estado dando lugar al que se utiliza en la actualidad.
Consiste en un escudo, cuya mitad inferior está dividida en dos partes; en la parte izquierda hay una representación del cañón de la batalla de González y en la parte derecha hay una imagen del Puente de Vince. Por otro lado, en la parte superior se ilustra El Álamo. Todo el escudo está rodeado de ramas de roble y olivo, y las banderas desplegadas del Reino de Francia, el Reino de España, México, la República de Texas, los Estados Confederados de América y los Estados Unidos de América. En la parte superior encontramos el lema "Remember the Alamo", y en la inferior están las palabras "Texas one and indivisible". Sobre el escudo, centrado entre las banderas, hay una estrella blanca de cinco puntas.
Reverso del sello estatal de Texas
Texas fue parte de seis países independientes a lo largo de su historia: España, Francia, México, la República de Texas, los Estados Confederados de América y los Estados Unidos. Es por ello por lo que se escogieron estas seis banderas, de forma que todos los países estuvieran representados en el reverso del sello.
El conquistador español Álvar Núñez Cabeza de Vaca fue el primer europeo que pisó territorio texano el 6 de noviembre de 1528. Pese a que inicialmente Texas fue ocupado por los franceses, posteriormente llegaría la etapa de dominación española, que duraría de 1690 a 1821, cuando Texas era conocido como el «Reino de Texas». Este periodo se termina con la Independencia de México en 1821, creando el Texas mexicano.
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Tristán de Luna y su expedición a La Florida
Tristán de Luna nació en 1510 en Borobia (Soria) pero fue al otro lado del Atlántico donde desarrolló la mayor parte de su vida y realizó varios viajes exploratorios en lo que hoy es Estados Unidos, tanto en la zona de Arizona y Nuevo México como en lo que hoy es Georgia y Florida. Pese a que su figura es poco recordada en la actualidad a él le cabe el honor de haber fijado el primer asentamiento de población en la bahía de Pensacola.
Este explorador partió por primera vez a Nueva España en 1530 acompañando a Hernán Cortés. Retornaría posteriormente a España de forma temporal y realizaría su segundo viaje a Indias en 1535, acompañando al recién nombrado primer virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza y Pacheco. En 1540 formaría parte de la conocida expedición de Francisco Vázquez de Coronado que buscaba las Siete Ciudades de Cíbola y en la que se acabaría descubriendo el Gran Cañón del Colorado. Esta expedición le sirvió a Tristán para ganar experiencia y reconocimiento, comenzó como capitán de caballos y terminó como lugarteniente de Vázquez de Coronado.
Tras las expediciones fallidas de diversos exploradores que trataron de establecer asentamientos en La Florida, se retomó la empresa y Tristán de Luna recibió el encargo de tratar de fundar tres asentamientos
. En 1558 fue nombrado gobernador y capitán general de las provincias de La Florida y Punta de Santa Elena y un 11 de junio de 1559, tras preparar cuidadosamente la expedición, zarparon de San Juan de Ulúa (Veracruz) 13 navíos.
La expedición consiguió llegar a la bahía de Ochuse (hoy Pensacola, Florida), que fue rebautizada como bahía Filipina, y le dieron al puerto el nombre de puerto de Santa María. Todo parecía ir bien y al conocer que la región no contaba con mucha población decidieron fundar Santa María Filipina, pero un huracán haría cambiar el devenir de le expedición por completo. El devastador huracán hizo que la expedición de Tristán de Luna quedara tremendamente mermada y solicitaron ayuda al Virrey quien envío dos barcos de apoyo para que pudieran subsistir. Más adelante, dados los infortunios que sufría el precario asentamiento pero sin querer desprenderse de él y de la ocasión de mantenerlo, envió al capitán Villafañe para sustituir a Tristán al frente de la colonia pero de nuevo un traicionero huracán arrasó su flota impidiendo que él consiguiera el objetivo. Finalmente, lo único que pudieron hacer fue quemar lo que quedaba en pie del asentamiento y evacuarlo.
Tristán de Luna regresó a España y acabaría muriendo en México en 1571, aunque su expedición fracasara puede contar con haber establecido el primer asentamiento de la bahía de Pensacola. Sin embargo, el honor de conseguir fundar el primer asentamiento que aún perdura en Estados Unidos correspondió a otro español, Pedro Menéndez de Avilés en 1565.
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Thomas Jefferson y su pasión por "El Quijote"
En el octavo vídeo de la serie "Sabías que..." contamos la historia del presidente Thomas Jefferson y su pasión por "El Quijote", libro que leía cada noche a sus hijas en español. Jefferson consideraba que el español era una parte esencial de la cultura de EE.UU. y así se lo quiso transmitir a sus hijas a través de la obra de Miguel de Cervantes.
El proyecto "Sabías que..." es una iniciativa de The Hispanic Council que cuenta con la colaboración de la Fundación Consejo España-EE.UU.
Ya puedes ver el nuevo vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=nICAsY3HYIE
Check out the english version:
https://www.youtube.com/watch?v=oZ-Ge_K4xWE
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La expedición de Malaspina que dejó su huella en Alaska
Alejandro Malaspina protagonizó una de las expediciones más notorias en términos científicos de la historia española. Fue la exploración naval más audaz que promovió Carlos III durante su reinado y las motivaciones eran políticas y científicas. Entre otros objetivos, esta expedición pretendía realizar estudios cartográficos, estudios etnográficos y de historia natural, y realizar informes sobre tráfico portuario, comercial y la producción económica. El vasto territorio que controlaba España en ese momento planteaba un problema: ¿Cómo gobernarlo sin conocerlo? Así las cosas, Malaspina partió en 1789 de Cádiz al frente de una ambiciosa expedición compuesta por dos corbetas y una tripulación de 204 hombres, entre ellos tres naturalistas (Pineda, Haenke y Neé), seis dibujantes y un cartógrafo.
La expedición duró 5 años, en los que recorrieron diferentes puntos de la costa americana como Montevideo, las Malvinas, el cabo de Hornos, Concepción, Santiago de Chile, América Central, México, e incluso llegaron a Alaska. Posteriormente desde Acapulco partieron las dos corbetas hacia el Pacífico y recorrieron Nueva Zelanda, Australia, Filipinas. En 1794 regresaron a Cádiz y en el camino de regreso también realizaron diferentes exploraciones y hallazgos.
Su paso por Alaska es uno de los puntos más interesantes de la expedición ya que Malaspina en su partida no conocía esta misión que fue añadida con posterioridad. El objetivo era verificar la certeza o falsedad de la noticia que hablaba del descubrimiento del ansiado y desconocido paso del Noroeste que debería unir los océanos Atlántico y Pacífico. Por este motivo tuvo que poner rumbo a la posesión española más septentrional de América: la isla de Nutka. Descubrieron que no existía tal paso, pero su expedición por las tierras dejó excelentes relatos antropológicos y culturales de los nativos que habitaban la zona.
El legado de la expedición de Malaspina fue extenso y aún se recuerda en la toponimia de determinados lugares. En lo referente a lo que es hoy Estados Unidos, un claro ejemplo lo encontramos en Alaska donde un glaciar de 65 km de ancho, 45 km de longitud y una superficie de aproximadamente 3.900 km² lleva su nombre. En 2010 el Ministerio de Ciencia e Innovación promovió la expedición de circunnavegación Malaspina, un proyecto interdisciplinar en el que tuvo una participación destacada de la Armada Española, estructurado en torno a una expedición oceanográfica de circumnavegación a bordo del Buque Oceanográfico Hespérides.
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Datos inéditos de las pasadas elecciones legislativas
Más de la mitad de los votantes elegibles de Estados Unidos emitieron su voto en 2018, la mayor tasa de participación en las elecciones de mitad de mandato en la historia reciente. El aumento de la participación fue particularmente pronunciado entre los hispanos y los asiáticos. En total, más de 122 millones de personas votaron en las elecciones de 2018, la cifra más alta en un año de elecciones legislativas desde 1978. El año pasado también marcó la primera vez desde 1982 en que la tasa de participación electoral en las midterms superó el 50%.
En todos los grupos se experimentó un incremento en la tasa de participación. Todos ellos de hecho se situaron en un incremento de más del 10% donde destacaron especialmente la comunidad hispana y asiática con incrementos de más de un 13%
La comunidad hispana prácticamente duplicó en términos totales su número de votantes pasando de 6,8 millones a 11,7. Esta cifra supuso un récord para la comunidad hispana en una elección de medio mandato. Estos datos, de acuerdo con el Pew Research Center, muestran un interés cada vez mayor de los hispanos en los procesos electorales, especialmente en las midterms donde siempre habían tenido tasas de participación muy bajas.
Tanto en hispanos como en asiáticos, la tasa de participación de los ciudadanos que habían obtenido la nacionalidad fue mayor que la de aquellos de segunda o tercera generación que ya eran ciudadanos estadounidenses de nacimiento. Por otro lado, en el resto de la ciudadanía fue al revés y los ciudadanos nacidos en el país mostraron una mayor participación.
La población llamada a votar es cada vez más diversa. En 1990 la población blanca representaba un 85,2% de los votantes llamados a las urnas mientras que a día de hoy ese porcentaje se ha reducido al 72,8%. ¿Quién explica esa reducción? La población asiática en parte, pero sobretodo la hispana. Ambos grupos se han triplicado en términos porcentuales desde 1990 y ahora representan un 13,1% de los votantes. La población negra representa un 11,9%, pero su crecimiento ha sido mucho más lento en los últimos años y se espera que pronto sea sobrepasada por la población hispana.
Estos datos reafirman la idea de la creciente importancia de las minorías étnicas en Estados Unidos y muestra resultados particularmente positivos para la comunidad hispana que crece en términos totales y porcentuales aunque aún se muestra lejos de todo su potencial.
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Descubre la historia de Juan Ponce de León
El pequeño pueblo de Santervás de Campos en Valladolid vio nacer a Ponce de Leon en 1460 en el seno de una familia noble. Educado en las letras, ejerció como paje de Fernando de Aragón, y participó en toda la campaña de Granada hasta su toma definitiva. Eso le hizo ganarse la confianza de los Reyes Católicos y, a petición del aragonés, se embarcó en el segundo viaje de Cristóbal Colón en 1493. Más tarde, se embarcó en la expedición de Ovando y llegó a La Española, lo que hoy es Haití y la Republica Dominicana, donde se casó y tuvo tres hijas.
Desde La Española, fue enviado en 1508 a la Isla de Borinquen (que da nombre al conocido gentilicio de los puertorriqueños: "boricua"), que los españoles bautizaron como San Juan, y que es hoy Puerto Rico. Allí fundó un primer asentamiento: Caparra, lo que posteriormente sería San Juan, capital de la isla de Puerto Rico en la actualidad.
Gracias a su buena relación con el cacique nativo Agüeybana pudo tomar control rápidamente de toda la isla y un año después, fue nombrado Gobernador
. Sin embargo, Ponce de León tenía una enconada disputa con Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón, por el control de la isla y este último logró que la Corte le reconociera sus derechos, lo que supuso que Ponce cesara en el ejercicio como gobernador en 1511.
Esto supuso una nueva tesitura para Ponce de León, que poseía riquezas por sus años como Gobernador, pero carecía del cargo que se las garantizara en un futuro. Dada esa situación, se lanzó a la búsqueda de nuevas tierras que le pudieran proporcionar nuevas riquezas y cargos. Había llegado a sus oídos la existencia de una misteriosa tierra llamada Bímini, situada al norte de Cuba, y consiguió convencer a Fernando II para que le permitiese lanzarse a explorarla. De esta forma, en marzo de 1513 partió de Puerto Rico al frente de dos carabelas y un bergantín con rumbo al noroeste.
En busca de esa tierra legendaria (en la que decían que además se podía encontrar la fuente de la juventud) el vallisoletano terminó llegando a una nueva tierra, que llamó La Florida. Acababa de descubrir Norteamérica. A él se debe también el descubrimiento de la Corriente del Golfo, que se convertiría en la principal ruta de regreso a Europa de allende los mares. Gracias a él, Norteamérica entraba así, en la historia de Occidente.
Fue nombrado en 1514 Adelantado de la Florida y organizó una nueva expedición para continuar avanzando por los nuevos territorios, pero resultó herido por una flecha indígena envenenada. Tras regresar a Cuba, murió en 1521. Sus restos fueron trasladados a San Juan de Puerto Rico en 1559.
"Es un error juzgar el pasado con los valores de hoy"
Richard L. Kagan es profesor emérito de la Universidad John Hopkins, donde enseñó desde 1972 hasta su retiro de la enseñanza a tiempo completo en 2013. Graduado de la Universidad de Columbia (BA. 1965) y de la Universidad de Cambridge (Ph.D., 1968).
Kagan está especializado en la historia de España y su imperio, junto con las culturas y sociedades del mundo mediterráneo en general. La cartografía es otro de sus temas de interés, el arte y la arquitectura española, así como la historia del coleccionismo y las relaciones culturales entre España y la América española y los Estados Unidos.
Recientemente publicó su último libro titulado "The Spanish Craze" y participó en el coloquio organizado en Washington, D.C. para conmemorar el V Centenerario de la Vuelta al Mundo.
Usted es historiador e hispanista ¿de dónde provino su interés por el mundo hispánico? ¿qué fue lo que le inspiró a desarrollar su actividad académica en este campo?
El idioma fue el puente. Animado por mi padre, un hombre de negocios, que tenía algunos lazos comerciales con varios países de América Latina, empecé a estudiar español en mi escuela secundaria en Elizabeth, NJ - ¡eso fue en 1956! Cuando, algunos años después, como estudiante de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, desarrollé un interés por la historia, y como podía leer en español, escribir sobre temas españoles me pareció casi natural. De hecho, durante mi último año en Columbia, me encontré investigando y escribiendo varios artículos que trataban temas españoles, uno sobre el Conde Duque de Olivares y el otro sobre El Greco. Antes de darme cuenta, me puse en contacto con John Elliott, que entonces enseñaba en Cambridge (Reino Unido) y me sugirió que estudiara un doctorado en Historia de España en esa universidad bajo su dirección. Presenté la solicitud, fui aceptado y en septiembre de 1965 embarqué en un avión con destino a Inglaterra. Así comenzó mi carrera como historiador.
Recientemente ha publicado un libro titulado “The Spanish Craze” ¿a qué se debía en esa época la “locura” estadounidense por el mundo hispano?
La "locura" a la que me refiero es la moda, que comenzó justo después de la guerra del 98 y alcanzó su punto álgido durante los años 20, cuando muchas cosas "españolas", especialmente en los EE.UU., estaban de moda: piense en la arquitectura de renacimiento al estilo español y en películas de temática española como "Los amores de Carmen"; la moda española (las "mantillas de Manila" fueron especialmente populares durante la década de 1920); la música española; la colección de arte español (las obras de Velázquez y El Greco fueron especialmente codiciadas); el interés por maestros españoles modernos como Sorolla (aparte de su superexitosa exposición en Nueva York, celebrada en 1909 en la recién inaugurada Hispanic Society of America, recuerde que Sorolla recibió una invitación a la Casa Blanca para que pintaran un retrato del presidente Taft) y Zuloaga (quien estaba especialmente de moda en la década de 1920); y, por último, pero no menos importante, las matrículas en clases de español se dispararon en las escuelas de todo el país, un movimiento desencadenado en parte por el interés de Estados Unidos en América Latina tras la apertura del Canal de Panamá en 1914, junto con el nuevo interés en la cultura española en general.
Entonces, ¿por qué la locura, especialmente después de la guerra entre España y los Estados Unidos? Su inicio se remonta a la época romántica y a la obra de autores estadounidenses tan populares como Washington Irving, cuya imagen aerografiada de la "España soleada" ayudó a eliminar parte del estigma asociado a la imagen más oscura y necrolegendaria de los españoles que los estadounidenses heredaron de los escritores ingleses de los siglos XVI y XVII, junto con otros (como Voltaire), asociados con la Ilustración.
La “locura” también tomó impulso de lo que yo llamo la imagen de "estudiar España", es decir, una España que historiadores de los EE.UU. a partir de William H Prescott acreditaron por traer la cultura y la civilización a las Américas. Estas dos formas relativamente nuevas de pensar sobre España se cruzaron justo después del final de la guerra de 1998. Habiendo vencido a su rival imperial en el Nuevo Mundo, el país fue instado, como lo sugirió una caricatura en una revista popular, a "Perdonar y Olvidar". Esto hicieron, abriendo el camino para que la “locura” despegase.
En Los Ángeles se retiró una estatua de Colón en noviembre, la universidad de Notre Dame también retiro unos murales de este personaje histórico... Ante estas acciones, ¿cree que aún existe esa fascinación de la que habla en Estados Unidos actualmente o ahora nos encontramos en el punto contrario? ¿qué ha podido cambiar?
Los Estados Unidos están experimentando actualmente -y creo que con razón- un momento de revisionismo histórico, examinando de nuevo los logros y las actividades de individuos alabados durante las primeras épocas de la historia del país. Gran parte de este revisionismo se centra en los comerciantes involucrados en la trata de esclavos, los propietarios y los inversores en las plantaciones donde trabajaban los esclavos, junto con los soldados que lucharon por la Confederación y quien preservó la esclavitud durante la Guerra Civil Americana (1861-1865), junto con los responsables de la masacre de los nativos americanos durante el llamado "Winning of the West”. En el proceso de este revisionismo, sus estatuas -al igual que las españolas que honran a Franco- están a punto de ser retiradas.
A los ojos de algunos activistas nativos americanos, Colón se erige como un símbolo de la llegada de los europeos a las Américas, la subsiguiente destrucción de las culturas indígenas en todo el Nuevo Mundo, junto con los inicios de la trata de esclavos en el Atlántico. Culpar a Colón de todo, simplifica las complejas interacciones entre el Viejo y el Nuevo Mundo que ocurrieron durante el período moderno temprano, pero, con razón o sin ella, a los ojos de muchos activistas, el explorador representa la opresión y la explotación, y esto sirve como justificación para la retirada de sus estatuas y murales que celebran sus logros junto con los de otros exploradores, como Cortés.
Como historiador, creo que es un error juzgar el pasado con los valores y normas de hoy. También me opongo a los esfuerzos por reescribir la historia en este mismo sentido. Colón tuvo sus faltas y defectos -no hay duda de ello- y estos deben ser reconocidos de alguna manera por quienes erigieron estatuas en su honor en el transcurso del siglo XIX / principios del XX, pero sigue siendo un hecho histórico y ese hecho no puede ser negado. Mejor, por lo tanto, en mi opinión, explicar el pasado, en toda su complejidad, que tratar de borrarlo - una responsabilidad que recae en gran parte en las escuelas, las universidades, los creadores de documentales históricos y los museos - estos últimos, de hecho, podrían servir como lugares ideales donde la estatua de Colón que se encontraba en Los Ángeles pudiera ser reedificada, donde se explicara su vida, sus tiempos y sus logros, y donde los visitantes tuvieran la oportunidad de entender por qué, en un momento de la historia, Colón fue alabado, y también por quién. Me gustaría que le pasara lo mismo a la estatua de generales confederados como Robert E. Lee.
Usted menciona en su libro la “Leyenda Negra” ¿por qué cree que se producen esos ataques a la historia de España? ¿considera sigue vigente en la actualidad?
El término "Leyenda Negra" no se acuñó hasta el final del siglo XIX, mérito de la escritora Emilia Pardo Bazán y luego de Julián Juderías, quien lo popularizó con su libro de 1914. Pero no cabe duda, como ha explicado el historiador Ricardo García Carcel y muvhos otros, de que los sentimientos antiespañoles que el término codifica datan del siglo XVI y especialmente de las guerras religiosas de la época.
De importancia clave fue el polémico tratado de Fray Bartolomé de las Casas, una "Brevísima relación de la destrucción de las Indias", que destacó - y exageró - las atrocidades españolas en el Nuevo Mundo. Ese tratado sirvió a los protestantes holandeses e ingleses, opuestos a Felipe II, como instrumento de propaganda antiespañola durante gran parte de la era moderna. Las Casas también fue utilizado con fines propagandísticos por los catalanes que se oponían a la sucesión de Felipe V, los mexicanos en su guerra por la Independencia, y los norteamericanos durante la guerra del 98.
La Inquisición proporcionó combustible adicional para los sentimientos antiespañoles en todo el mundo protestante, especialmente durante la época de la Ilustración, cuando filósofos franceses como Voltaire destacaron sus métodos brutales, además de exagerar la extensión de sus poderes y su control sobre el pensamiento español. A principios del siglo XIX aparecieron contribuciones adicionales a esta literatura de escritores españoles "liberales" como José Antonio Llorente, muchas de las cuales fueron recogidas y difundidas en América Central y del Sur por los partidarios de la Independencia.
En este sentido, la Leyenda Negra, aunque no se le dio nombre hasta principios del siglo XX, era real. En EE.UU. esa leyenda jugó un papel importante en el aumento del apoyo a la intervención de EE.UU. en Cuba, pero en las décadas que siguieron -las décadas de la “locura” Española- esa leyenda se debilitó, sólo para ser revivida a finales de la década de 1930 con la victoria de Franco en la sangrienta guerra civil española. Así que cuando empecé a estudiar español, a menudo me preguntaban - ¿por qué estudiar ese idioma? -- mientras que otros, haciéndose eco de Voltaire, se preguntaban qué ha aportado España a la cultura y a la civilización.
Curiosamente, tras la muerte del Franco en 1975 y el retorno de España a la democracia, la entrada en la OTAN y en la UE, estas preguntas rara vez se plantearon. Y hoy en día, salvo los activistas que critican a Colón y a los conquistadores por razones que acabo de explicar, y posiblemente también entre algunos estridentes independentistas catalanes, la Leyenda Negra ha perdido la mayor parte de su fuerza como imagen de España en la actualidad, como explico en el epílogo de mi libro sobre la “locura” española. La imagen del país es mucho más positiva. Sin embargo, quién sabe lo que puede deparar el futuro. Las políticas y prácticas equivocadas pueden servir de chispa y encender los prejuicios que contiene la Leyenda, pero esperemos que eso nunca ocurra.
¿Cómo se puede luchar contra dichos ataques de quienes quieren borrar el legado español no sólo de Estados Unidos pero de América en general?
Como he indicado antes, a través de la educación -escuelas, universidades, museos- y programas que llamen la atención sobre el papel de España como actor histórico. Pero estos programas deben ser honestos y abiertos; nada debe ser barrido bajo la alfombra, incluyendo la Inquisición. Pero para ser entendida, la Inquisición necesita ser contextualizada de manera apropiada y precisa, es decir, necesita ser abordada y explicada desde la perspectiva del siglo XV. Esto, por supuesto, es el trabajo de historiadores entrenados, en los EE.UU., en España, y en otros países también.
Si tuviera que elegir algún episodio de la historia de España en Estados Unidos, ¿con cuál se quedaría?
Esta pregunta es difícil de responder, ya que hay muchas. La respuesta fácil: La ayuda de España a las colonias en su lucha por la independencia de Gran Bretaña. Pero, también me gustaría destacar la apertura en 1887 en San Agustín, Florida, del Hotel Ponce de León, el primer gran hotel de estilo español del país; me hubiera gustado poder asistir a la cena inaugural ("chicken a l'espagnole"). Ojalá hubiera podido ver también la llegada de las réplicas de los tres barcos de Colón a la Exposición Mundial de Great Columbian celebrada en Chicago, en 1893 (la presencia de España allí se destaca en un próximo libro de la historiadora del arte, M. Elizabeth Boone).
También me hubiera gustado haber acompañado a Theodore Roosevelt (famoso por sus anteriores declaraciones despectivas sobre los españoles, así como por la carga de sus "Rough Riders" en la colina de San Juan de Cuba en la guerra de 1898), cuando, en junio de 1914, el ex presidente visitó Madrid, recorrió el Museo del Prado y ofreció una serie de declaraciones favorables sobre la fuerza del carácter español y la importancia de la lengua española.
Y a día de hoy, lo que espero es visitar el recién inaugurado Mercado Little Spain, la creación de los chefs José Andrés y los hermanos Adrìa en los Hudson Yards de Manhattan. Espero hacerlo muy pronto, posiblemente la próxima semana.
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La historia del primer spot electoral en español de EEUU
En este nuevo vídeo de la serie "Sabías que..." os hablamos del primer spot electoral en español de Estados Unidos, emitido en 1960 y protagonizado por Jackie Kennedy. En el anuncio, de un minuto de duración, la esposa de John F
. Kennedy pedía el voto para su marido e incluso terminaba al grito de: ¡Viva Kennedy!
El proyecto "Sabías que..." es una iniciativa de The Hispanic Council que cuenta con la colaboración de la Fundación Consejo España-EE.UU.
https://www.youtube.com/watch?v=uFZ9hmDTZIo&t=
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https://www.youtube.com/watch?v=UaKFB-g1AL8&t=
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